Antes de visitar una propiedad, escribe qué necesitas en tu día a día: tiempos de traslado, habitaciones, estacionamiento y espacios de trabajo. Separa lo indispensable de lo deseable.
Durante la visita, observa la luz natural, ventilación y ruido. Recorre la zona en distintos horarios y pregunta qué incluye el precio anunciado.
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